Geografías | RELATO GRÁFICO

Una escultura geográfica en homenaje a esta historia y sus héroes

Una boya en Río Seco, a pocos kilómetros al sur de Punta Arenas, se encuentra frente a un escenario teatral: los restos de un gran frigorífico construido en 1905 y mirando hacia el hermoso horizonte del Estrecho de Magallanes.


Fue aquí donde, en septiembre de 1916, el Yelcho desembarcó trayendo a todos los náufragos sanos y salvos.

Desde este lugar, Shackleton llamó a Punta Arenas para avisar que la misión había sido completada con éxito.
Juan Francisco Lecaros quiso dejar una boya en homenaje a esta gesta y a los hombres que la llevaron a cabo. En el muro del camino costero hay una placa con un código QR donde se puede ver una película que resume la hazaña.

AQUÍ ESTUVO LA ANTÁRTICA.

El viento, el frío austral y el sonido de las latas del viejo frigorífico nos sitúan en la atmósfera de esta extraordinaria aventura.