Antártica | RELATO GRÁFICO

El continente utopía

El paraíso perdido

La Antártica es el continente-utopía. En ella no hay guerras ni posesiones;  no hay nacionalidades ni razas ni gobiernos ni ejércitos ni idiomas.

Sobre su superficie reina un único lenguaje, que es el de la belleza y la ciencia. Sus horizontes permiten a los hombres ensanchar sus conocimientos y detenerse a contemplar su ciclo de largas noches al día.

Las entrañas del hielo

La Antártica es inmaculada, no admite corrupción ni podredumbre. Todo en ella perdura. Es la tierra de la que habla el libro antiguo: «Soy las entrañas del hielo y la que esconde las aguas como una piedra». 

Sus espejismos confunden a quienes se animan a explorarla o sobrevolarla. Creen ver formas que no existen y distancias que no lo son. Es tierra hecha con los colores de la luna y las estrellas. La desean exploradores, románticos y lunáticos que se rinden ante ella encandilados por su blancura.

La naturaleza de la Antártica nos confunde al ser tan poderosa como delicada. En el continente convive lo sutil con las enormes dimensiones de la geología. Quien tome un copo de nieve y lo observe verá, antes de que se derrita, miles de cristales albos que podrán ser juzgados azulinos, azulosos o tal vez azulados. En la palma de una mano son como pequeñas estrellas del universo un instante antes de desaparecer.